Herramienta
Si ya llevás tu colección en una hoja de cálculo, no hace falta teclearla de nuevo. Subís el archivo, revisás cómo quedó, y las piezas aparecen en tu aplicación.
Dos cosas antes de empezar.
El Excel no lleva fotos, así que las piezas entran con todos sus datos pero sin imágenes. Las podés ir agregando después desde la aplicación, una por una.
Y nada se guarda hasta que vos lo confirmes: primero vas a ver en pantalla exactamente cómo va a quedar. Si algo no cuadra, se corrige antes.
La misma cuenta que usás en la aplicación. Es para saber a qué colección van las piezas.
Ya tenés 0 piezas guardadas.
Si subiste antes y querés hacerlo de nuevo desde cero — porque al archivo le faltaban cosas, o quedó mal armado — acá podés borrarlas todas y volver a empezar.
Se borra toda tu colección, no solo lo que subiste. No se puede deshacer.
Reconocimos las que pudimos por su nombre. Revisá que estén bien y corregí las que haga falta; lo que dejes en — simplemente no se usa.
Las primeras filas, como van a quedar